La ciudad ayer y hoy: nuevas calles que cambiaron Granada

Con la llegada de la Semana Santa, numerosas calles del centro de Granada se engalanan para recibir a los múltiples pasos que llegan hasta la Catedral.

El trazado de las principales calles del centro histórico, sin embargo, han sufrido enormes transformaciones y han creado una nueva Granada, muy distinta de la imagen orientalista con la que muchos viajeros llegan a la ciudad.

Aunque autores como David Roberts pintaron la famosa Carrera del Darro con elementos orientalistas, lo cierto es que esta hermosísima calle de Granada se abrió en el siglo XVII. Anteriormente, el conocido como Barrio de Axares, se cerraba al río por medio de una muralla, que protegía la ciudad medieval de posibles asedios. Distintas puertas permitían acceder desde el río Darro a Granada, como la de Guadix Baja -ubicada en el Paseo de los Tristes- o el Puente del Cadí, originalmente conocido como Puerta de los Tableros, usado también como coracha y que comunicaba la ciudad antigua con la Madina de la Alhambra. Los restos de esta puerta se pueden observar frente al Bañuelo, el hamman ubicado en la misma Carrera del Darro.

Siguiendo el trazado de esta calle, tras pasar la Iglesia de Santa Ana, nos encontramos la Plaza Nueva y la Calle Reyes Católicos. Ambos espacios son el fruto del embovedado del río Darro, cubierto hasta su encuentro con el río Genil.

Este cierre del río comenzó en época de los Reyes Católicos, con la ampliación de algunos puentes para la creación de la Plaza, pero se realizó principalmente durante los siglos XIX y XX. Bajo la calle Reyes Católicos discurre oculto el principal río de Granada, y aunque hoy no sean visibles, existían numerosos puentes que conectaban ambas riveras. Uno de los más famosos, construido en el siglo XIV, fue el Puente Nuevo, que unía la zona comercial de la Alcaicería con la Alhóndiga Nueva -hoy conocida como Corral del Carbón-.

En este recorrido por las calles granadinas no puede faltar su Gran Vía de Colón. El centro neurálgico de Granada -y de su Semana Santa-, se creó a finales del siglo XIX, con un nuevo trazado que nada tenía que ver con la laberíntica madina islámica. Fue un corte rectilíneo, que dividió en dos el que era un compacto barrio medieval, aportando la amplitud y modernidad que la burguesía granadina ansiaba para su ciudad. Hasta ese momento, la vía principal de la ciudad antigua había sido la calle Elvira, que se comunicaba con la zona de la Catedral por las calles Cárcel Baja y Zacatín.

En la actualidad, el área de la Catedral poco parece tener que ver con el pasado islámico de Granada, pero realmente siguen conservándose elementos que hicieron de este barrio el principal de la ciudad desde finales del siglo XI. Aquí nos encontramos la Catedral y la Capilla Real, construidas en torno a la antigua Mezquita de los Viernes, demolida en el siglo XVIII para crear la barroca Iglesia del Sagrario. También podemos pasear por el que fue mercado de la seda en época nazarí, la Alcaicería, reconstruida tras un incendio en 1843. Finalmente, y representando el esplendor de la Arquitectura nazarí -aunque oculto tras una fachada barroca- en la calle Oficios se conserva la Madraza Yusufiyya, construida en el siglo XIV.

Por tanto, al pasear por el bullicioso centro histórico de Granada, no olviden la trama islámica en la que se asienta y las modificaciones urbanas que han configurado su forma actual, y disfruten en estos días festivos de toda la historia de nuestra ciudad.

 

 

 

 

FUENTES:

Ayuntamiento de Granada (granatur)

Patronato de la Alhambra y el Generalife (recursos de investigación)

Blog “Por las calles de Granada”

Wikipedia (Foto de portada de José Porras)

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