La fachada de la Madraza Yusufiyya de Granada

Anterior a la fundación de la Universidad de Granada ya existía en la ciudad un Centro de Altos Estudios. Hablamos de la Madraza Yusufiyya, la única de carácter público que existió en Al-Andalus y, hasta su clausura en 1499, un referente para el mundo académico andalusí.

Hoy, desde Granada Esencial, queremos acercarnos de nuevo a este magnífico ejemplo del Patrimonio de la ciudad, repasando la historia que hay detrás de su fachada.

Como ya vimos en la primera entrada de este blog, la Madraza Yusufiyya -llamada así en honor a su fundador, el sultán nazarí Yusuf I- ha cambiado numerosas veces de uso desde su inauguración en 1349: fue Madraza, fue Ayuntamiento o Casa del Cabildo, fue vivienda particular y almacén de telas, fue sede de diversas organizaciones y, en nuestros días, es el Centro de Extensión Cultural de la Universidad de Granada. Estos cambios han afectado no solo a su distribución interior, sino también a su fachada.

Originariamente, y siguiendo los cánones de la arquitectura islámica, era una fachada sin apenas aperturas al exterior, donde destacaba su hermosa portada de acceso –un gran arco de herradura según las fuentes históricas- decorada con dos piezas de mármol blanco labrado a modo de ventanas.

Sin embargo, entre 1722 y 1729, el edificio se remodeló completamente en estilo barroco. Uno de los cambios más importantes fue, de hecho, el de la fachada. Ajustándose al gusto de la época, se abrieron grandes ventanales en el piso inferior y magníficos balcones en el superior. Ambos pisos, divididos por una cornisa, siguieron una decoración de sillares pintados en tonos de gris –lo que conocemos como trampantojo– sobre los que destacaban los emblemas e iniciales de los Reyes Católicos. La portada nazarí, debido a su belleza, fue desmontada, conservándose hoy en el Museo Arqueológico de Granada.

Ya en el siglo XIX, para festejar la visita de la reina Isabel II a Granada, la ciudad entera se engalanó, pintando numerosos edificios como si de escenarios se tratase. Uno de estos edificios fue la antigua Madraza Yusufiyya. Siguiendo las líneas generales de la fachada barroca, se repinta encima con otra decoración de falsos sillares, esta vez en rojo y dorado, más pequeños que los de la fachada anterior.

Sin embargo, lo que se ideó como una fachada temporal, un sencillo adorno para la visita real, no se modificó tras la misma, y los materiales con los que se realizó esta fachada –de mala calidad- comenzaron a deteriorarse y a dejar ver la decoración barroca bajo ellos.

Fue en un importante estado de deterioro como la encontró el equipo del arquitecto Pedro Salmerón cuando les fue encargado el proyecto de restauración integral de la Madraza Yusufiyya en 1999. La Universidad deseaba recuperar el edificio como Centro Cultural, y se decidió recuperar la fachada del siglo XVIII, que se encontraba en buenas condiciones bajo el deteriorado recubrimiento de 1862. Así, tras más de un siglo oculta, la fachada del Ayuntamiento Viejo ha vuelto a abrirse a la ciudad.
 
 
 

Os dejamos con la traducción de una de las inscripciones que adornaban el acceso a la Madraza Yusufiyya en época nazarí:

“Si en tu espíritu hace asiento el deseo del estudio y de huir de las sombras de la ignorancia, hallarás en ella el hermoso árbol del honor. Hace el estudio brillar como estrellas a los grandes, y a los que no lo son los eleva a igual lucimiento”.

 
 


 
 
Fuente: Pedro Salmerón Escobar

Fuente: Julia Ramos Restauración del Patrimonio

Fuente: La Madraza: pasado, presente y futuro (R. López Guzmán y Mª E. Díez Jorge (eds.))

One thought on “La fachada de la Madraza Yusufiyya de Granada

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *